miércoles, 28 de junio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / Serge Gainsbourg, canalla y alquimista

Serge Gaingbourg
Poster de T.A.

Triunfo Arciniegas
Serge Gaingsbourg, canalla y alquimista
Ciudad de México, 27 de junio de 2017


Era feo, tímido y melancólico. Alguien lo recuerda encorvado y con el pecho hundido. Sus compañeros de colegio se burlaban de su aspecto físico, aislándolo aún más en la terrible soledad. Aparte de pintor frustrado,  era fumador y alcohólico. Pero tuvo en sus brazos a las mujeres más bellas de su época. Brigitte Bardot y Jane Birkin fueron dos de ellas.

Las bellas se rendían a la bestia. “Para él es como una revancha. Estuvo tantos años retraído, inseguro, sin atreverse a nada, que el darse cuenta de que esas mujeres se enamoran de él, le desean y le quieren es como una revancha”, explica Felipe Cabrerizo. 

Era un provocador, un irreverente, un canalla. El Papa prohibió alguna de sus canciones y Serge Gainsbourg lo considero su mejor publicista. Era un canalla, pero ninguna de sus mujeres habló mal de él. Incluso después de la relación, les reservaba sus mejores canciones.

Porque fue un magnífico compositor. Un alquimista de las palabras, como dice Felipe Cabrerizo, recurriendo a "temas nuevos, términos en inglés, la introducción de nuevas sonoridades, un vocabulario rico, los dobles sentidos".

De su paso por esta tierra de nadie nos quedan dos imágenes que en en cierto punto se contradicen y en otro se complementan. En la primera imagen es un hombre solitario en un bar, con una copa en una mano y un cigarrillo en la otra, mientras amanece en las calles de París. Pero también fue el hombre que amó a bellas mujeres y el hombre amado por bellas mujeres, el mago, el encantador de serpientes. Y con esta imagen nos quedamos. Lleva de la mano a Jane Birkin, medio desnuda y feliz, medio dormida, en la alquimia del enamoramiento.

DE OTROS MUNDOS


Casa de citas / LS Hilton / A veces

LS Hilton


LS Hilton
A VECES


A veces me encuentro envidiando cosas que no tengo, como un marido, hijos, estar en casa… No lo quiero, pero a veces me siento triste porque sé que no lo tendré. No es un mal sentimiento, es lo que es. 




martes, 27 de junio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / La casa de Frida Kahlo


La Casa Azul
Londres y Allende, Coyoacán, Ciudad de México
26 de junio de 2017
Foto de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
La casa de Frida Kahlo
26 de junio de 2017

Siempre habíamos ido los fines de semana, cuando la casa rebosa de visitantes. Me dicen que se trata del segundo museo más visitado de Ciudad de México. Esta vez elegimos un lunes, después de las seis de la tarde. Llovía y casi no había gente en Coyoacán. Los pintores no habían salido a exhibir sus cuadros. Los turistas andaban por otros rumbos. Alejandra y yo llevamos el celular a una pequeña tienda del mercado de Coyoacán y conseguimos nuestros números mexicanos. Luego nos comimos un helado y comenzamos a caminar. No pudimos usar la cámara debido a la lluvia: Alejandra y yo estrenamos Canon. Despacio llegamos a la esquina donde se cruzan Londres y Allende, la esquina de la Casa Azul, la casa donde nació y murió Frida Kahlo, donde reposan sus cenizas. Una casa como casi todas, inmensa como tantas otras de Coyoacán, y no había nadie. Tomamos fotos con los celulares a nuestro antojo. La casa se convirtió en una leyenda, ahora que Frida es uno de los personajes más famosos de nuestro tiempo, aquí y en todas partes. Su prestigio supera al monstruo que más amó, el pintor Diego Rivera. Los libros sobre Frida Kahlo se multiplican en uno y otro idioma. Lo vi con mis propios ojos en España, Italia y Francia. Me dicen que la gente viene a la Casa Azul y se suelta en llanto. Así pasó con Alejandra la primera vez que la traje, hace tres años. Recuerdo el abrazo, la intensa emoción. Frida, pasión compartida. En fin, este lunes de lluvia ha sido otro regalo de los dioses.



domingo, 25 de junio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / El placer de la amistad


De izquierda a derecha: Nacho Casas, Elia Crotte, Marcela Romero, Alejandra Arciniegas y Gerardo Méndez
Librería Elena Garro, Coyoacán, Ciudad de México, 25 de junio de 2017
Foto de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
EL PLACER DE LA AMISTAD
Ciudad de México, 25 de junio de 2017

Entrar a una librería, paraíso de pobres mortales, y encontrar viejos y queridos amigos no tiene precio. A Elia Crotte, Marcela Romero y Gerardo Méndez los conozco desde hace más de quince años. Nacho Casas es una amistad más reciente. Todos son magníficos narradores y maravillosas personas. México, como todo país, es su gente. Uno viene a ver a su gente y no a contemplar edificios, aunque la arquitectura tiene su gracia, por supuesto. Los amigos son los amigos en el Palacio de Bellas Artes o en cualquier cantina de Tepito.


sábado, 24 de junio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / Volver a casa


Triunfo Arciniegas
VOLVER A CASA
Ciudad de México, 24 de junio de 2017

Salir de casa es difícil. Siempre me voy a rastras, pensando en el momento de volver. A veces creo que viajo para esos dos o tres primeros días del regreso. Experimento entonces la dulce felicidad de volver a casa, escucho música, esculco los libros recién traídos, veo películas y casi todo parece bonito.  Por desgracia, la sensación no dura. Vuelve la rutina, vuelve el tedio, vuelve la depresión. No tengo amigos en Pamplona, me aburro y, si no escribo, la vida se vuelve un infierno.


viernes, 23 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Éramos buenos amantes

Ava Gardner

Ava Gardner
Biografía
ÉRAMOS BUENOS AMANTES

Animados por la música flamenca, reíamos, bebíamos, salíamos. Yo era su chica, y él mi hombre; así de sencillo. Éramos buenos amigos, además de buenos amantes, y no nos exigíamos demasiado el uno al otro.


jueves, 22 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Frank Sinatra y Mia Farrow


Boda de Frank Sinatra y Mia Farrow

Ava Gardner 
Biografía
FRANK SINATRA Y MIA FARROW


Siempre supe que Frank se acabaría acostando con un chico.




Casa de citas / Ava Gardner / Frank Sinatra


Ava Gardner 
Biografía
FRANK SINATRA

Hay en Frank 7 kilos de hombre y 43 de pene.


Casa de citas / Ava Gardner / La Voz

Ava Gardner

Ava Gardner
LA VOZ


Frank Sinatra tenía algo en su voz que solo he oído en otras dos personas: Judy Garland y María Callas. Una calidad que me lleva a desear llorar de felicidad, como un atardecer hermoso o un coro de niños cantando villancicos.





miércoles, 21 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Artie Shaw

Ava Gardner



Ava Gardner
Biografía

ARTIE SHAW



1


Todo lo que saqué de mis matrimonios fueron mis dos años de psicoanálisis pagados por Artie Shaw.

2

Era un cabrón dominante. Me hizo perder toda la confianza en mí misma. Cuando fui a terapia, insistí en que me hicieran un test de inteligencia, porque llegué a pensar que algo no funcionaba en mi cabeza.

3

Me dejó una semana después de nuestro primer aniversario. El bastardo me rompió el corazón.







martes, 20 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Mickey Rooney





Ava Gardner
Biografía

Mickey Rooney

1



A pesar de la humillación de saber que Mickey me engañaba, todavía quería que me deseara. Pero también sabía cómo hacerle daño. Después de hacer el amor -nunca dejamos de hacerlo ni nos cansamos el uno del otro en la cama- le decía cosas para hacerle daño. Utilizaba su altura para insultarle. Le decía que estaba harta de vivir con un enano. 


2


Recuerdo con claridad la primera vez que le vi, probablemente porque llevaba un frutero en la cabeza… Iba caracterizado como Carmen Miranda, con las pestañas y los pechos postizos, y pintalabios. 



3



Cuando pienso en aquel matrimonio, pienso en los club de noche, como el Palladium o el Cocoanut Grove (…). Allí es donde aprendí a beber, a beber de verdad. Aunque todos los clubs eran estrictos con la venta de alcohol a menores, Mick me servía los Martinis secos en tazas de café.







viernes, 16 de junio de 2017

Casa de citas / Claire Bloom / Amantes


Claire Bloom y Richard Burton


Claire Bloom
AMANTES

El cortejo fue breve. Al cabo de quince días nos habíamos hecho amantes. Hicimos el amor discretamente en mi habitación de la casita, en cuyo piso de arriba dormía mi madre, que tal vez supo o tal vez no lo que sucedía en la planta inferior. Yo casi lo ignoraba todo del sexo, y aquella primera experiencia me dejó perpleja. Richard era tierno y considerado, y más adelante nos reímos y bromeamos aliviados por haber superado aquel primer obstáculo. Richard me dejó de madrugada para regresar a su casa, y yo seguí durmiendo feliz e infantilmente emocionada porque por fin "era una mujer". No me sentía en absoluto culpable de nada, pues sabía que hacer el amor con Richard era algo que tenía que suceder. 

Claire Bloom
Adiós a una casa de muñecas